Ese ser imaginario que habita en mis sueños.


Son las 3:35. Aún no me he dormido, no. No puedo. Ocupas mi mente entera. No me dejas dormir. Estoy por cogerme el primer tren y darte los buenos días cuando salgas de casa. Qué locura. Lo haría. Haría cualquier cosa por ti. Por nosotros. Je. Me gusta hablar de nosotros. Contar días es la mayor tontería del mundo. Se puede ser más feliz en un día que en dos años. ¿O no? Yo hoy soy feliz. Aunque sé que lo seré aún más cuando te tenga a escasos milímetros de mi boca. Eso debe ser el cielo. O el paraíso. Mi paraíso. Me gusta tumbarme boca arriba en la cama y mirar las luces y las sombras que se cuelan por mi ventana. ¿No podrías ser tú mi Peter Pan y colarte cada noche igual que ellas? Cierro los ojos y nos imagino en un sitio alto, muy, muy alto. Tú y yo solos, por la noche, tumbados. No, no miramos abajo. Miramos hacia arriba, y hay miles de estrellas. Millones. Y me miras. Yo me doy cuenta, pero sigo observando el universo y sus lucecitas parpadeantes. Dejas de mirarme y te miro. Me enamoro cada vez que me miras de reojo. Y me vuelve loca que te muerdas el labio mientras sonríes. Eres precioso, ¿sabes? Tiene mucho que envidiarte esa luna que nos ilumina. ¿Qué tal si le beso? Eso pienso mientras sigues mirando a lo alto. Pero mi mente se queda en blanco cuando me llamas princesa. Es superior a mí. Te quiero tanto, pero tanto.. Me miras y me dices que me quieres. Y yo, al ver que no estás nervioso, me acerco. Empiezas a morderte el labio, una vez más. Y yo te imito. ¿Sabes? De cerca tus ojos son mucho más bonitos. Me acerco un poco más, hasta que mi nariz roza la tuya. ¿Y sabes qué? A esta distancia escucho el ritmo al que late tu corazón. Cada vez más rápido. Vuelves a morderte el labio y te sonrío, a la vez que me acerco un poco más. Te oigo respirar. Casi te oigo pensar. ¿Y ahora, estás nervioso? Cierra los ojos, anda. Te beso. El mejor beso de mi vida. El definitivo. El que me dice que eres mío, que estás hecho para mí, que debo estar toda la vida contigo, que no te deje escapar jamás. Decido terminar el beso. El primer beso. Pero ahora eres tú el que se acerca, me dice que me quiere con la mirada, y me besa.

Y así cada noche..


Creo que decir que estoy enamorada de ti es decir demasiado poco. ¿Enamorada? Más bien entregada. Hace tiempo que mi vida dejó de ser mía. La guardé en la cajita más pequeña que tenía por mi casa, y la perdí. Por eso me sentía perdida yo. Era mi vida la que estaba en juego, pero todo parecía tan difícil.. Tenía las de perder, y lo sabía. Varias veces pensé en buscar esa cajita y tirarla. Tirarla al peor sitio del mundo, con mi vida dentro de ella. Pero nunca tuve el valor de hacerlo. La busqué, te juro que la busqué durante años, pero no la encontré. Supongo que si no la encontré fue por la poca fe que tenía en encontrarla. Desistí. Decidí dejarla allá donde estuviese, porque sabía que tarde o temprano volvería a mí. Y así ha sido. No creas que has aparecido sólo ante mí. No. Tú has encontrado esa caja. Tú me has devuelto la vida. Me has dado la vida. Es por eso que le has dado sentido a todo. Pero no podía darte las gracias sin más y llenarte de te quieros eternos. Eso es demasiada poca recompensa. Me has devuelto la vida, sí. Tú la has encontrado, y si ha sido así es porque debe ser tuya. SOY tuya. Ahora tienes el poder de hacer conmigo lo que quieras. Abrázame, quiéreme, mímame, bésame, dame todo el amor del mundo, o haz todo lo contrario. No me importa lo que hagas. Porque confío en ti. ¿Cómo no hacerlo después de haber encontrado eso que tantos años llevaba buscando? Te amo. Te amo por encima de todas las cosas. Por encima de cualquier pero. Te amo de aquí al infinito. No. El infinito se me queda demasiado corto. Lo daré todo. Porque no tengo miedo. Te quiero a ti, conmigo, ahora y siempre. Te amaré hasta morir. Y cuando muera seguiré amándote, aunque estemos cada uno en un mundo y tú te olvides de mí. Te amaré siempre. Te recordaré en cada discusión lo bonita que es tu sonrisa y lo guapo que te pones cuando estás nervioso. Seguro que estás precioso incluso cuando te enfadas. Quiero vivir eso. No me importa tener alguna que otra discusión. Luego viene la reconciliación. Dicen que eso es lo mejor, ¿sabes? Aunque yo pienso que no puede haber nada mejor que perderse en tu mirada. Aunque eso lo veo una tarea difícil. Para perderme en tu mirada tengo que estar cerca, muy cerca de ti. Y eso me parece una tentación irresistible.

Ven, anda. Ven a dormir conmigo. Abrázame. Dime que soy lo mejor que te ha pasado en la vida. Dime que eres mío y de nadie más. Regálame una sonrisa y te regalo la estrella que más te guste de todo el universo. ¿Que quieres la luna? Ven, que te llevo. Que doy mi vida porque seas feliz.


Son las 6:00. Buenos días, mi vida. ¿Sabes qué? No he dormido. No. Nada de nada. No me regañes, anda. Al fin y al cabo ha sido por tu culpa. ¿Cuántos privados te habré escrito en total desde que te has dormido? He perdido la cuenta. Ni un solo segundo en toda la noche he dejado de pensar en ti. Ni uno solo. Soy la chica más plasta del mundo, pero también la más afortunada. Te tengo. Yo, que soy lo más simple que hay sobre la faz de la tierra. Pero tú.. tú me haces sentir bien. Me haces sentir grande. Te quiero tanto que incluso a veces llego a quererme a mí de manera inconsciente. Me gustaría tenerte aquí para darte los buenos días, esos que tanto ansío. Un par de besos y el desayuno en la cama. ¿Acaso no te gustaría? Te prepararía cada semana tu plato preferido, te llenaría los días de te quieros. Me enfadaría solo para ver cómo me mimas después. Te despertaría de la siesta para que empezases a tirarme cojines a la cara, y acabar con una guerra de almohadas. Te echaría por encima una manta por las noches cuando te quedases dormido en el sofá. Estaría tan cerca de ti como tú quisieras. Para ti, para mí.. para nosotros, sería San Valentín todos los días, excepto ese estúpido 14 de Febrero. ¿Flores, bombones? Donde estén los achuchones y los buenos besos.. Donde estés tú..

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Eres amor en serio. Que suerte tiene el chico.

Ruth Sin Mas dijo...

Solo una palabra:PRECIOSO.

.Mairym. dijo...

qué entrada tan preciosa...se nota cuando una persona escribe desde el corazon...

Naiara Triguero González dijo...

Precioso texto, que preciosas palabras y que precioso blog, me encanta.

Dolce Burjois dijo...

Me encantó tu blog guapa, te dejo mi blog por si quieres pasarte, de todas manera ¿nos seguimos?
BESOS

http://www.dolceburjois.blogspot.com

Ery dijo...

Has conseguido dejarme sin palabras, y mira que es difícil... Me encanta.

Anónimo dijo...

Quién pudiera se ese chico.
Eres la mejor escritora que existe en este país. Sigue así.

Patricia dijo...

Muchas gracias, de veras. Ese chico ahora mismo podría ser cualquiera.
Gracias por leerme y comentar, estas cosas son las que me ayudan a ser fuerte. Os adoro, de verdad. <3

Rox♥ dijo...

Hola, como estas?
Bueno, queria decirte que me gusta mucho tu blog, el diseño y me encanta tu manera de escribir (:
Si quieres puedes pasar por mi blog, sonde escribo una novela y si te gusta (o no) dejar tu comentario. Todos los opiniones son válidos.
Te sigo, me sigues?
Un beso

Hollie Deschanel dijo...

Me ha gustado mucho tu estilo y la entrada. Me animo a seguirte, y, de paso, te invito a pasar por mi blog (en mi perfil) :)